domingo, 28 de febrero de 2010

Reseña: La diolomacia

Con el libro “La diplomacia”, Harold Nicolson nos introduce al mundo diplomático en un recorrido que rompe con mitos en torno a este arte. Para empezar el autor hace una clara distinción entre la política exterior y la diplomacia, siendo ésta una herramienta de aquella para las relaciones pacíficas entre los Estados. En sentido más estricto, y tomando una de las definiciones que maneja Nicolson a lo largo del libro, “la palabra designa los procesos y el mecanismo mediante el cual se lleva a cabo [la] negociación."

Ahora bien, a manera de introducción Nicolson expone brevemente la historia de la diplomacia, desde sus orígenes con los pregoneros, pasando por los heraldos, elocuentes y abogados, hasta llegar a los profesionales en la materia; de las convenciones entre las ciudades-estado griegas, pasando por los reinos medievales, hasta llegar al Estado post-wesfaliano.

Nicolson hace especial énfasis en la supuesta transición entre la vieja y la nueva diplomática, transición que muchos ubican al fina de la Primera Guerra Mundial. Para Nicolson no existe una diferencia sustancial como para llamar hacer tal clasificación, pero reconoce la existencia de nuevas variables en la diplomacia, tales como la participación de las organizaciones gubernamentales y las no gubernamentales, así como de las negociaciones multilaterales en calidad de conferencias y convenciones, sin olvidar la democratización de la diplomacia, es decir, la capacidad que tenga el diplomático para tomar decisiones, requiriendo o no posterior ratificación.

No menos importantes son las consideraciones de las cualidades que debe tener un diplomático, entre las que se encuentras dominio de idiomas, cocimientos de historia, así como prudencia y educación, entre otras. Por último, Nicolson nos indica como se debe comportar un diplomático, cómo es el proceso de acreditación ante el Estado receptos, las visitas que debe realizar tras su arribo, así como del lenguaje diplomático y expresiones que, sin ser directas, dan claras señales de las intenciones del Estado que envía un el mensaje. Por todo esto, la obra de Nicolson se presenta como una lectura imprescindible para todo estudioso del arte diplomático.

Nicolson, Harold, La diplomacia, Fondo de Cultura Económica, 3ª edición, México, 243p

jueves, 25 de febrero de 2010

Mexicano. ¿Eso existe?



El día de hoytuve la oportunidad de platicar con una amiga portuguesa quien, después de que me escuchó hablar de los indígenas en México, lo cual le pareció impactante el hecho de que hagamos esa distinción entre mexicanos, me cuestionó respecto a qué era yo, cómo me consideraba: ¿mexicano?, ¿mestizo? o ¿qué?. Mi respuesta fue: "soy mexicano", a lo que siguió otra pregunta: ¿y qué es ser mexicano?.

Esta no es la primera vez que me hacen esta pregunta, pero me parece si es la primera vez que lo consibo a partir de la diferenciación que los mismos mexicanos hacemos de la población indígena. Mi primera respuesta fue "es una construcción social", lo cual resultó ser muy vago.

Tras despedirme de mi amiga, me dirigí a casa, pero no deje de pensar al respecto. ¿Qué es ser mexicano? Es sentirse miembro de una comunidad con la cual se comparten valores, lenguaje y una historia en común. No obstante, esta definición se quedaría corta al considerar a aquellos grupos que no se sienten identificados con lo que pueda representar la "nación mexicana", así como los individuos que son mexicanos por asares del destino, es decir, al haber nacido en México pero ser hijos de extranjeros.

Aceptar esta definición implicaría desconocer la pluralidad nacional y cultural de México. México no es un país homogeneo, sino un país lleno de contrastes y expresiones de identidad que no necesariamente comulgan con lo que oficialmente se ha establecido como "el ser mexicano" o "lo mexicano".

En lo personal la definición mencionada lineas arriba puede llegar a ser suficiente, ya que formo parte de una colectividad que en efecto se considera mexicano. Aun así, he pensado que la respuesta más acertada a la pregunta que dio origen a esta reflexión es: "el ser mexicano no existe, es meramente una construcción político-social cuyo objetivo es el buscar cohesión de la población del territorio mexicano para poder construír y consolidar el Estado Mexicano."

Pero incluso esta definición es inapropiada, ya que al aceptarla estaría negando la historia y raices culturales de lo que, sin poder definir, se llama mexicano. De esta manera, concluyo diciendo que me encuentro en una tremenda crisis existencial en la que no se que es un mexicano, y ante tal incapacidad de definirlo simplemente me identifico a través de lo que no soy, es decir, un extrajero.

domingo, 21 de febrero de 2010

Feria del Libro


Ya comenzó la Feria del libro de este año en el Palacio de Minería. La muestra estará abierta al público del 17 al 28 de febrero de 2010. Yo tube la oportunidad de asistr el pasado sabado. Como estoy un poco ajustado en cuestiones monetarias, me dije a mi mismo "solo gastaré $300". Sí, se que suena absurdo decir eso cuando uno asiste a este tipo de eventos, pero como solo consideraba comprar dos libros que requiero para los cursos del semestre, no le tome demasiada importancia, lo cual no me impidió el discretamente deslizar mi tarjeta de debito dentro de mis bolsillos. Solo por precaución claro está.

El primer expositor es, por supuesto, nuestra máxica casa de estudios, la UNAM. Puesto que uno de los libros que necesitaba es de la UNAM, me di a la tarea de buscarlo, y mientras lo buscaba me encontre con dos libros que llamaron mi atención. El primero trataba a las sogo shosha, que por lo que pude leer en el reverso del libro, son compañías generales de comercio, diferentes de las famosisimas zaibatsu. Puesto que es un asunto que me sirve para conocer un poco respecto a los actores que intervienen en la toma de desiciones en Japón, directamente relacionado con mi tema de tesis, decidí incluírlo en mi "carrito del mandado". El otro libro que captó mi atención fue la visión de los vencidos, un libro que deseaba desde hace mucho tiempo, pero no había podido adquirirlo.

Siguiendo con mi recorrido, fui a dar a la sección del Fondo de Cultura Económica, y en las mesas de rebajas encontre un tesoro: El excepcionalismo norteamericano de Seymour Martin Lipset en 35 pesotes, por lo que no dude un solo instante y decidí adquirirlo. También entre las "chacharas" de editorial Siglo XXI encontré un libro sobre Japón en la globalización, cuyo precio era de $41. Pero ¡oh sorpresa!, al revisar mi bolsillo no tenía mas que $20. Si a esto agregamos que había tomado de sus estantes dos libros más, uno de Asia Central y otro del Imperialismo Japones, mi frustración aumentaba. Fu entonces que mire atentamente la tarjeta de debito, y disculpandome con ella por no cumplir mi promesa de no usarla, permití la deslizaran por el lector electrónico.

Ya que habia usado a mi pequeña amiga roja, tal vez no habría dudado en usarla una segunda vez, pero los siguientes expositores donde encontre cosas de interés no aceptaban tarjetas. Pero mi consuelo es que una amiga volverá a ir y podré encomendarle la importante misión de adquirir por mi una revista de política exterior.


Normalmente soy muy reticente a utilizar mi tarjeta, ya sea para coprar ropa, salidas a comer o a algun evento recreativo. No obstante no duele utilizarla sabiendo que estoy adquiriendo buenos libros a buenos precios, y mejor aún, que me serán de mucha utilidad.

miércoles, 17 de febrero de 2010


En este preciso momento acabo de terminar de releer algunos articulos de El Federalista de Hamilton, Madison y Jay. Los capitulos que leí giran en torno a 3 ejes rectores que pude identificar, y son los siguientes:

Hamilton hace especial referencia a la importancia de la Confederación para la estructura del sistema político norteamericano. En su favor argumenta que la confederación dará mayor cohesión interna, lo que se traducirá en seguridad tanto al interior, sobre todo cuando haya rebeliones en algún miembro, como al exterior. Frente a sus detractores, Hamilton sostiene que el gobierno confederado no será dictatorial ni tirano, ya que tendrá especificadas las áreas de su competencia, será una “autoridad limitada a los miembros en su condición colectiva.” Así mismo, podrá suavizar y dominar las tendencias al espíritu de partido, ya que difícilmente algún grupo podrá obtener la mayoría requerida como para imponer su proyecto, además de que se manejaría un sistema de contrapesos frente a estas pasiones. Por último, defiende que la Constitución será un representante de los intereses comunes, mientras que los intereses locales y particulares serán defendidos por las constituciones estatales.

El segundo eje se refiere a la forma de gobierno. De la defensa del republicanismo como la opción más favorable se encarga Madison. Según este, un gobierno republicano es aquel “que deriva todos sus poderes directa o indirectamente de la gran masa del pueblo y que se administra por personas que conservan sus cargos a voluntad de aquel, durante un periodo limitado o mientras conserven buena conducta.” Por lo tanto, la participación popular en la forma de gobierno resulta indispensable, sobre todo cuando tiene no solo facultades para elegir a sus representantes y gobernantes, sino también para someterlos a juicio. En cuanto a los Estados, estos también cuentan con su representación igualitaria en el Senado. Ante las críticas constantes respecto a que el gobierno federal sea totalitario y “nacional”, Madison argumenta que el gobierno federal solo podrá actuar sobre los cuerpos políticos que integran la federación, no sobre los individuos.

El tercer eje es relativo a la división de poderes y su independencia del resto. Al respecto Jay argumenta que debe quedar claramente plasmado que los poderes de la Unión: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, no pueden usurpar las atribuciones de ninguno de los otros poderes. No obstante, esto no significa que no puedan entrometerse en los asuntos del resto, ya sea en forma de autorizar nombramientos y juicios políticos en el legislativo, o la designación de magistrados por parte del Ejecutivo. Por ende, lo más favorable para evitar este tipo de transgresiones, es reducir la poca interrelación entre los poderes, manteniéndolos los más independientes posible.

Tras leer esto e identificar las ya mencionadas ideas, me puse a pensar en el proceso constituyente mexicano. Mis dudas giraron en torno a si en México se había dado un debate tan intenso y rico como se dio en los Estados Unidos de América. Recordando algunas lecturas que hice respecto al constituyente de 1824, puedo decir que en efecto en México hubo un debate al respecto de qué tipo de gobierno sería mejor: República o monarquía, Federación o centralismo. Lo triste del asunto es que dicho debate se dio meramente entre los constituyentes, pero no se promovió ampliamente ante el resto de la población medianamente letrada. En conclusión de esta ligera comparación, pienso que a México lo que le faltó y le falta, es debate.

sábado, 13 de febrero de 2010

Vancouver 2010



El día de ayer, viernes 12 de febrero de 2010,tras llegar a casa después de clases, tuve la oportunidad de ver la transmisión de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver. La primer sorpresa de la noche fue que el evento se transmitiera por canal 22 México, un canal público excepcional y alternativa cultural frente a la decadencia televisiva representada por las cadenas Televisa y TvAzteca.

La segunda sorpresa fue la participación de las llamadas "culturas de la primera nación", es decir, los pueblos indigenas de Canadá. La importancia de esto radica en que Canadá vuelve a demostrar que es un ejemplo a seguir en el camino por reconocer la multiculturalidad. Fue una experiencia emotiva el poder ver a las naciones originarias convivir, bailar, disfrutar y celebrar un evento que manda un mensaje de rechazo a la desciminación, por lo cual Canadá merece felicitaciones.

Merece mención especial el espectaculo visual de la recta final de la ceremonia. A través de una potente proyección de imagenes en la nieve del escenario se narró una historia donde no solo la multiculturalidad estuvo presente, sino también la importancia de cuidar el planeta y colaborar por el bien de la humanidad.

No obstante no todo fue alegría. Lamentablemente un deportista georgiano, Nodar Kumaritashvili, falleció durante las pruebas de la competenciA de Luge. El incidente se registró en la curva 16 de la pista, donde debido a un desnivel en el hielo, el competidor salio del curso y se impactó contra un poste a una velocidad de 144 km/h. A pesar de los esfuerzos de los servicios médicos, no fue posible reanimar al atleta y fue declarado muerto a su llegada al hospital.

Sin duda alguna, este acontecimiento marcará los juegos olimpicos de Vancouver, y muchos atletas se encontrarán deprimidos por ello. Pero la mejor forma de honrar la memoria del deportista georgiano es realizar su máximo esfuerzo y hacer de estos unos juegos olimpicos competitivos, justos y con muchos records olímpicos vencidos.

Descanse en paz Nodar Kumaritashvili

miércoles, 10 de febrero de 2010

La semana pasada inició un nuevo semestre, y una de las materias que decidí inscribir es Prospectiva de la Política Internacional. Como un primero ejercicio se nos encomendó realizar una prospectiva de nosotros mismos en 5 años. Resulta complicado imaginarme dentro de 5 años cuando aún no se que haré el próximo año; cuando aún no tengo claro que planeo hacer de mi vida. Es así que el escenario que construya en las próximas líneas puede ser uno entre varios (al menos espero existan esos “varios”, ya que representarían oportunidades). Algo que si tengo bastante claro, y que espero poder cumplir, es el terminar todos mis asuntos de licenciatura para junio del 2011. Esta fecha no es arbitraria, ya que su lógica es la siguiente: en noveno semestre planeo realizar mi servicio social y en la primera mitad del 2011 terminar la tesis. Claro que esta fecha no incluye todos aquellos engorrosos pero inevitables trámites burocráticos necesarios para que me otorguen fecha de examen profesional.

Ahora bien, brincándome el resto de los 4 años que no tengo ni la menor idea de cómo puedan desarrollarse, me visualizare a mi mismo en el 2015 en el escenario que más fácilmente viene a mi mente. En primer lugar me visualizo viviendo solo en un apartamento céntrico. En materia laboral, considerando como opción el sector público, me planteo dos opciones que pueden atraer mi interés: por default está la Secretaria de Relaciones Exteriores en el área de Asia, en particular Japón, donde de hecho planeo realizar mi servicio social; y la segunda opción es la Secretaria de Gobernación, donde al menos el programa del servicio social maneja temas de refugiados y política exterior (aunque tengo claro que la política exterior no es su función), por lo que puede que encuentre algo que me sea de interés.

Pero debido a que no todo es color de rosa y puede no me sea fácil realizar alguna de esas dos opciones, también me planteo el tener preparado un proyecto de investigación para una maestría, que de ser posible me gustaría realizar en otro país, ya sea Japón, Rusia o Corea (la elección dependerá del proyecto y la oportunidad, ya que el idioma no será complicación, pues planeo tener ya un conocimiento aceptable de dichos idiomas).